Educación y Xenofobia

viernes 01 agosto 2008

Obviaré el contundente argumento del Manifiesto contra la ley de migración europea  www.attacmadrid.org/d/9/080723103131.phpfirmado firmado por Alainet y me centraré en el, a mi entender principal para repudiar políticas en matería de emigración como las propulsadas últimamente por la Unión Europea y con carácter nacional en varios de sus países (España, Italia o Francia).

Como antesala de esta crítica citar la incongruencia de los principios fundacionales de la UE alentando la libre circulación en los territorios de la Unión pero poniendo serias trabas a las de personas. No resulta extraño que ante una posible amenaza el establishment reaccione con medidas totalmente contrarias a su política. Ejemplos los tenemos a patadas, desde la política de subsidios y proteccionista de la PAC a la actual política de migración.

Visto esto, lo más preocupante es la estrechez intelectual del planteamiento al no detenerse a estudiar el origen del problema. Partamos, por tanto, que exceptuando la introducción de mafias los movimientos migratorios son movimientos forzados por las condiciones de vida en los países de origen. Abogo, antes de hacer ningún juicio de valor o de establecer legislaciones restrictivas, a analizar el grado de culpa de los países europeos en esas condiciones.

A mi juicio es evidente la responsabilidad directa de la situación. Históricamente los países más desarrollados se han servido de los no industrializados para obtener mano de obra a bajo coste o recursos naturales. Claro que habrá quien diga que actualmente la responsabildad principal corresponde a los regímenes corruptos de Africa y América Latina, por lo que será conveniente recordar que esos regímenes han sido apoyados por las grandes potencias mundiales y que cuando alguno se convertía en amenaza, como la República del Congo de Lumumba, Francia y Estados Unidos no han dudado en torpedearlo.

Además de incoherente, dicha política no es ética.  No podemos negar nuestra responsabilidad si abogamos por un mundo global y más justo. No podemos primero expoliar sus recursos, hipotecarles el futuro dirigiendo las marionetas que previamente les hemos colocado en el poder y ahora negarles auxilio.

Por otro lado, el problema entronca directamente y como ya cité anteriormente, con un grave problema educativo. Problema educativo en mucha población de la  UE por no darse cuenta de esta situación y problema estructural en los países de emigrantes al carecer de recursos por las causas citadas anteriormente.

Resulta indignante escuchar como uno de los razonamientos para cerrar los fronteras es aludir a la baja extracción social y cultural de la emigración. Al menos ellos pueden excusarse en que no han tenido oportunidad de tener acceso a ella mientras que los que se escudan en ese planteamiento no perciben el desaprovechamiento que en muchos casos se da en su propio país.

No abogo por una apertura indiscriminada sin control porque, entre otras razones, no podríamos asumir pero sí por la abolición de una ley discriminatoria que juzga previamente a los encausados y que atenta contra los derechos fundamentales del ser humano. Si de verdad queremos hacer bien las cosas empecemos la casa por los cimientos y favorezcamos el desarrollo en los países afectados para que no se vean en la necesidad de emigrar. Legislemos desde la cabeza y el corazón y no con el látigo en la mano.






Enviar un comentario

nombre:
correo electrónico:
url:
Su comentario:

sintaxis html: deshabilitado